Trabajo inteligente e híbrido
Diseñamos los espacios que hacen posible una nueva forma de trabajar.
Los nuevos modelos organizativos requieren un cambio cultural. Los espacios también cambian y, con un proyecto de planificación de espacios bien calibrado, ese cambio se puede habilitar.Riccardo Minelli | Fundador ARCHIlabs
El contexto
El trabajo ha cambiado: flexibilidad, autonomía y lugares distintos ya son la norma. Trabajo inteligente y trabajo híbrido describen este cambio – pero lo que más nos interesa es lo que le piden al espacio.
Cómo ha evolucionado el uso del espacio de oficina
- m² dedicados a despachos individuales
- m² dedicados a puestos en espacio abierto
- m² dedicados a áreas de apoyo
- m² dedicados a puestos en espacio abierto (escritorios compartidos)
FUENTES: GALLUP – TOWSON TOWER – ARCHIlabs
Trabajo inteligente
Trabajar por objetivos, no por presencia: confianza, autonomía, responsabilidad. El espacio deja de ser el lugar donde hay que estar y se convierte en el que se elige para hacer mejor una determinada tarea.
Trabajo híbrido
Alternancia entre oficina y trabajo remoto. La oficina no pierde valor: cambia de papel. Se convierte en el lugar de la colaboración y las relaciones – lo que el trabajo desde casa no puede ofrecer. Por eso hay que repensarla, no solo reducirla.
Nuestra tarea es dar forma a este cambio: traducimos la nueva forma de trabajar del cliente en espacios que ayudan a las personas a trabajar mejor.
Nuestro punto de vista
El espacio nunca es neutro:
habilita u obstaculiza, retiene o aleja.
El espacio moldea el comportamiento. Una conversación difícil en un despacho cerrado sube las defensas; las mismas palabras, en un lugar informal – una cafetería – se reciben y se entienden mejor. Por eso no diseñamos espacios para llenar, sino lugares que permiten a las personas hacer lo que deben hacer de la mejor manera: más productivas y, sobre todo, más eficaces.
Sede Confindustria · Bérgamo
Cada espacio es una herramienta al servicio de las personas.
Espacio abierto
Puestos operativos en planta libre.Cabina telefónica
Cabinas para llamadas y concentración.Área de descanso
Asientos informales para pausas y encuentros.Reuniones informales
Mesa compartida para intercambios rápidos.Cabina de silencio
Espacio aislado para concentración y llamadas.Metodología de diseño
Del «cómo trabajamos» al «cómo nos gustaría trabajar».
Todo parte de los datos: medimos cómo se trabaja de verdad. Mediante entrevistas y encuestas registramos el «día tipo» de cada persona – cuánta colaboración y de qué tipo, cuánta concentración, cuánto aprendizaje – junto con los objetivos, el modelo organizativo y las perspectivas de crecimiento. Hacemos emerger tanto las necesidades expresadas como las latentes, esas que nadie declara pero que el espacio debe acoger igualmente.
Devolvemos los resultados a la dirección: es el debate en torno a los datos lo que convierte el «cómo trabajamos» en el «cómo nos gustaría trabajar». En paralelo evaluamos la eficiencia de los espacios con el estándar BOMA, base objetiva del proyecto.
Desarrollamos y compartimos soluciones que responden a las necesidades expresadas, proponiendo los ambientes más adecuados. El primer borrador es un macrolayout distributivo que contiene todos los elementos esenciales. Comparamos varias hipótesis – los escenarios, de los más conservadores a los más visionarios – para elegir con el cliente la estrategia más cercana a sus objetivos, en relación con necesidades, plazos y costes.
A partir de los datos recogidos definimos los entornos de trabajo más adecuados: los ingredientes de la planificación de espacios. Para cada actividad – colaborar, concentrarse, intercambiar de manera informal – identificamos las áreas de apoyo que la hacen posible, incluidas las que parecen superfluas y en realidad son decisivas. Cada área se dimensiona según cómo trabaja realmente la empresa: la misma medida que gobierna el ratio de escritorios compartidos y que hace que los lugares se usen de verdad.
La distribución es la primera síntesis de diseño: puestos, áreas de apoyo, áreas comunes. El espacio nunca es neutro – habilita u obstaculiza el comportamiento de las personas: por eso los ambientes se modulan según sus distintas funciones – colaboración, concentración, privacidad, vida social, representación – y se disponen para dar forma a la manera de trabajar. Una vez compartida y aprobada, la distribución se convierte en el documento guía del diseño.
Sobre la base de la planificación de espacios desarrollamos el interiorismo, definiendo colores, materiales y acabados del mobiliario móvil y fijo. Trabajamos las superficies, los volúmenes, la luz y la acústica – con atención también a la presencia del verde – porque inciden en el bienestar y la concentración de quien vive el espacio, hasta una definición de detalle del proyecto.
Definimos los aspectos de instalaciones – iluminación, climatización, calidad del aire, acústica – de forma coherente con la planificación de espacios y el interiorismo: son los detalles invisibles que deciden si un espacio funciona, porque inciden cada día en el confort, la salud y la concentración de las personas. Cuando el proyecto lo requiere, integramos criterios de eficiencia energética y sostenibilidad, hasta la certificación de los espacios, para ambientes más sanos y con menores costes de gestión. Desarrollamos el proyecto ejecutivo de instalaciones y los trámites para las licencias necesarias.
En la fase de implementación gestionamos la dirección artística y supervisamos la ejecución. Con un equipo multidisciplinar consolidado – arquitectos, ingenieros mecánicos y eléctricos, urbanistas – nos ocupamos también de la dirección de obra general, las direcciones especializadas, las pruebas y los aspectos administrativos, manteniendo la coherencia entre el proyecto aprobado y lo que realmente se construye.
Cuando el cliente lo elige, acompañamos el proyecto hasta su realización con un enfoque de diseño y construcción: un único interlocutor del dibujo a la obra. Seleccionamos a los proveedores con criterios objetivos – técnicos, operativos y relacionales – y trabajamos con transparencia, en régimen de libro abierto, para que el cliente vea cómo se compone el coste y mantenga el control sobre plazos y calidad.

Con la planificación de espacios damos forma a espacios de trabajo eficientes y funcionales: distribuciones pensadas para la productividad y, a la vez, para el bienestar de las personas.
Planificación de espacios
Análisis de espacios y necesidades
Levantamiento del estado actual y mapeo de las actividades.
Distribuciones espacio abierto e individuales
Diseño de oficinas abiertas y ambientes reservados.
Optimización de puestos
Equilibrio entre densidad, confort y función.
Áreas comunes y salas de reuniones
Espacios para colaboración, vida social y representación.