Tu espacio dice quién eres antes que cualquier folleto. Lo dice siempre – incluso cuando nadie lo diseñó para ello. La diferencia está en si habla de forma coherente o en contradicción con lo que la organización dice ser.
Los valores se leen en los lugares
Una organización que dice creer en la colaboración pero reparte a todos en salas cerradas se contradice en el espacio cada día. Una que habla de transparencia pero reserva las plantas superiores para la dirección afirma – de forma implícita – una jerarquía que sus palabras niegan. La cultura se lee en la distribución: en la proporción entre áreas abiertas y cerradas, en la calidad de los espacios de recepción, en el cuidado – o el descuido – hacia las áreas de apoyo. El espacio habilita u obstaculiza los comportamientos que quieres promover.
La identidad como decisión de diseño
Traducir la identidad corporativa en espacio significa trabajar en un nivel más profundo que la estética. Los entornos de trabajo dicen qué actividades considera prioritarias la organización. La calidad de las áreas de apoyo – cocina, espacios informales, zonas de transición – dice cuánto valora la empresa el tiempo no estructurado. La acogida reservada a un candidato o a un cliente habla de cómo se relaciona la organización con el exterior. Todo esto se puede diseñar – y debería diseñarse con intención.
Sintetizar las necesidades antes de dibujar
Nuestro proceso empieza con entrevistas y encuestas que hacen emerger los valores declarados, los comportamientos reales y la cultura que la dirección quiere habilitar. Sintetizamos estas necesidades – expresadas y latentes – en una estrategia espacial que guía el proyecto: las relaciones entre áreas, los entornos de trabajo que incluir, el nivel de cuidado que garantizar en cada zona. El Community Based Design lleva esta lógica al extremo: el espacio como lugar donde una comunidad se reconoce.
Identidad también en la planta productiva
La identidad de una empresa no se detiene en las oficinas: la fachada de una nave, la entrada, los espacios representativos cuentan a clientes y candidatos quién eres. Lo tratamos en La sede productiva como imagen de la empresa.